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Aclamen, justos, al Señor: es propio de los buenos alabarlo. |
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Alaben al Señor con la cítara, toquen en su honor el arpa de diez cuerdas; |
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entonen para él un canto nuevo, toquen con arte, profiriendo aclamaciones. |
| 4 |
Porque la palabra del Señor es recta y él obra siempre con lealtad; |
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él ama la justicia y el derecho, y la tierra está llena de su amor. |
| 6 |
La palabra del Señor hizo el cielo, y el aliento de su boca, los ejércitos celestiales; |
| 7 |
él encierra en un cántaro las aguas del mar y pone en un depósito las olas del océano. |
| 8 |
Que toda la tierra tema al Señor, y tiemblen ante él los habitantes del mundo; |
| 9 |
porque él lo dijo, y el mundo existió, él dio una orden, y todo subsiste. |
| 10 |
El Señor frustra el designio de las naciones y deshace los planes de los pueblos, |
| 11 |
pero el designio del Señor permanece para siempre, y sus planes, a lo largo de las generaciones. |
| 12 |
¡Feliz la nación cuyo Dios es el Señor, el pueblo que él se eligió como herencia! |
| 13 |
El Señor observa desde el cielo y contempla a todos los hombres; |
| 14 |
él mira desde su trono a todos los habitantes de la tierra; |
| 15 |
modela el corazón de cada uno y conoce a fondo todas sus acciones. |
| 16 |
El rey no vence por su mucha fuerza ni se libra el guerrero por su gran vigor; |
| 17 |
de nada sirven los caballos para la victoria: a pesar de su fuerza no pueden salvar. |
| 18 |
Los ojos del Señor están fijos sobre sus fieles, sobre los que esperan en su misericordia, |
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para librar sus vidas de la muerte y sustentarlos en el tiempo de indigencia. |
| 20 |
Nuestra alma espera en el Señor: él es nuestra ayuda y nuestro escudo. |
| 21 |
Nuestro corazón se regocija en él: nosotros confiamos en su santo Nombre. |
| 22 |
Señor, que tu amor descienda sobre nosotros, conforme a la esperanza que tenemos en ti. |